martes, 22 de diciembre de 2009

Arquitecturas imposibles

http://images.artelista.com/artelista/obras/fichas/2/5/8/4839074518907434.jpg






A las cinco de la mañana de un día cualquiera de diciembre
tus pechos se despertarán prisioneros de mis besos.
Tu cuerpo amante, largo arco extendido
sinusoidal y llankanelo amanecerá
profundo de caricias y volcanes.

Muy temprano para tu acostumbrado es-tarde-debo-irme
a una hora indefinida de este día cualquiera de diciembre
la regia piel de tu contorno seguirá dilatada
en la exacta dimensión de los asombros.
Sin temblores ni penumbras, en quietudes laxas
mis manos de madera en tu cintura de laguna
serán torpes aprendices de horizonte
para las demasiadas lunas que nos pasen
desde las cinco de la mañana de ese lento día por diciembre.

Sucederán las horas de este día cualquiera
cuando el sol que nos tendamos haga que nos vuelen
en mil fuegos lenguas incendiarias penetrando las gargantas explorando subterráneas el ala de los pájaros
embriagando de amaneceres nuestros párpados.

A la hora cinco de la mañana de aquel día de diciembre
le sucederán longitud y latitudes en cantidades naturales
y luego otras horas y más horas
y distintas e incomprensibles dimensiones.
Para ese entonces, el fuego de los fuegos
en nuestros cuerpos presurosos, incansables
seguirá construyendo arquitecturas imposibles.
Los dedos continuarán sus laberintos misteriosos
desgarrando ropajes de urbanidades solemnes.
En esa mañana tan única ese día único de diciembre
libres de candados nuestras miradas
estarán haciendo de las tres paredes de la pieza
anteriormente solitarias, tenues montañas de aire
evanescentes latitudes de epitelios

Más tarde será más tarde
un hecho tan comprobable y evidente...
Habrá pasado la hora cinco en la mañana
de otro día caluroso y extenuante de diciembre.
Pero no tendrá importancia el tiempo y su transcurso
en esa mañana única, un día único de diciembre.

Lo marcarán indelebles nuestros cuerpos
penetrándose con tal profundidad....
aunque sean furiosas sus alas de caricias y vuelen
lánguidas latitudes de tibiezas nuestros mares de madera
y sean nuestras bocas únicas las únicas navegantes
en esos barcos de agua a las cinco de la mañana
de un individual día de diciembre.

Seremos los únicos en estar tan desnudos
pero tan desnudos, que gritaremos la pasión
llenos de coraje.
Prisioneros estarán en las esquinas inservibles de las casas
aquellos perros desquiciados que le aullaban boquiabiertos
a las suaves lunas desnudas de tus pechos.

Nuestros cuerpos serán tan livianos y evanescentes
que saltaran desvergonzadamente obscenos
el alféizar de todas las ventanas a las cinco de la mañana
de un día cualquiera de diciembre.

Más tarde será más tarde, hecho tan evidente...
Habrá pasado un día, ese único día
y sus cinco horas, y dejado de ser mañana
la mañana de ese día único de diciembre.
Pero no tendrá importancia el tiempo y su transcurso
porque lo marcarán indelebles nuestros cuerpos
aunque comience a ser pasado el presente de ese día
y la hora cinco de la mañana haya envejecido
el último día de diciembre.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Cintura de fuego en Huanacache

fotos.euroresidentes.com/.../Fuego%20(00).jpg




Medianoche.

Viernes diecinueve de diciembre

Impetuosa, el agua te corre por el cuerpo.
Afuera,
la luna asoma nuevamente
su cintura de fuego en Huanacache.

Por ella iluminada
pedís que deje de embriagarme con tu desnudez.
Que no te mire más, ni me de cuenta
ni que cuente otra vez las cinco pecas
que en el hombro izquierdo parecen saber
que tan pronto como pueda recorreré de nuevo tu cintura
con deseos de inventarla, perderme totalmente
en la suave geografía de tus pechos y tu espalda.

Tiemblan, iluminan tus minúsculos pezones
dos breves lunas de temores.

El agua refrescante te desborda una sonrisa
se derrama en longitudes líquidas
se ríen también las gotas sobre tu cara.

Es de noche, estoy de intruso, me reconozco
descalzo navegante nocturnal de tu piel desnuda.
Que de pirata he entrado para robarte los temores
un tanto bucanero y otro poco sin permiso
a beberme en bocanadas las sonrisas
el calor de tu cintura al abordarla.

Tensa en múltiples navíos, el arco de tu cadera
suelta velas marítimas cuando despierto belicoso
la quietud tropical embarcado en la entrepierna.
Sobre ella disparás frágiles dedos voluptuosos
en cordajes apasionadamente desatados.

Intentando despertar, insular, del sueño de naufragios
me pedís que me aleje
que desate los nudos marineros de mis brazos.
Que no te mire más, ni acaricie más, ni desee más
porque el fuego de la luna, nuevamente
te está incendiando, abrasadora, la cintura.
Que no te mire, ni acaricie, ni desee, ni que cuente
las cinco horas que se tardan las náyades de octubre
en transmutar en agua a las arenas de Lavalle.

Simulando que te dejo, que hago caso a tu pedido
me retiro a contemplarte desde no tan lejos.

Vuelvo hacia la torpe protección de nuestras ropas
a la distancia de los sueños
entre los radios más geométricos
que rodean el patio de mi casa.
Allí los tardíos azahares de jazmines, y aún más cálidos
los rojos de malvones endulzan todavía el aire tórrido
de este diciembre y su verano.


Pasa el tiempo

delicado


imperceptible.


Tenuemente emborrachada por las uvas
tan lejos como cerca hace un momento
embriagados por el vino de los cuerpos
fumás,
ahora descansando el asombro
en la quietud de la penumbra
el deseo en la seguridad de mi distancia.

-Debo irme ya, se ha hecho tarde- dirás a una hora indefinida
poniéndote el vestido
creyendo que te escucho.

Aromada de vendimias corporales
se extiende la cintura de tu cuerpo.

Los rojos de malvones recogen sus colores

Ya no están desnudas las náyades de octubre.

Largos perfumes de tarde y de verano
retornan a sus cunas de arena
junto con la luna, camino a Huanacache.

Mucho más tarde aun,
sobre nuestros cuerpos
de nuevo solitarios,
individuales
seguirán restallando,
removiéndose inquietos
agitados todavía
y aun encabriolados en deseos
los últimos látigos del fuego crepitando.







sábado, 19 de diciembre de 2009

Somnolientas luces de la Cuarta Este


http://3.bp.blogspot.com








Desprovistos de vergüenzas y rituales
nos hemos amado extensamente.
Nuestros cuerpos, con sus músculos en fatiga
parecen desarmadas armaduras medioevales.

-Hemos sido tan adolescentes- sonreís entredormida.

-Y eso a quién le importa, pero es cierto
te contesto entredespierto.

- Recién es un día mas.

- Ahá

- Apenas un verano dieciséis.

- Sí

- Qué caluroso mes que es diciembre...
-Naturalmente - agrego, sorprendido, afirmo
y preguntando a la conversación de monosílabos -
¿Sabés que hoy, en este preciso día
hemos dejado que nos abandonen
todas las valentías?.

-Y mañana quien sabrá si exista- reís
levantándote desnuda universal desde la cama,
dejando entre las sábanas, cosquillas acílobres,
esa sutil tibieza de mujer
que desde anoche te acompaña,
jugándote sonrisas de gioconda entre los labios.

Ausentes de palabras, convergentes de distancias
nos hemos dicho todo con las manos y los dedos
con las lenguas y los cuerpos, encendidas las miradas
y un almanaque envejecido

- ¿Te das cuenta? ¡ Hemos compartido un día entero!
Enteramente, hemos resumido las distancias
de los meses más antiguos, años, semanas, días.
El que termina ha sido generoso con nosotros
así es que ¡te doy gracias por esta mañana, madrugada!
por esta Mercedes D’al Francesco tan italiana
hoy reencarnada americana en Huanacache
al simplemente desnudarse de sus prisas más urbanas.

Eso le grito trastornado a las nocturnas luces
de la Cuarta Este que hace rato están durmiendo
esperando por mi parte despertar algún reloj sonámbulo.
Que me digan nomás que estoy borracho.
¡Pero si es cierto, quiero aceptarlo de buen grado!.
Tengo que agradecerle en estos vinos de ternuras
la beodez más importante a esta señora
hoy despertada adolescente
en un muy temprano mediodía,
la pasada media tarde, la reciente medianoche
y un posible hasta mañana,
en que habremos cambiado algo,
aunque más no sea durante un sólo día,
tan único e irrepetible las medidas
de aquellos medios que existían.

Han sido trasgredidas aquellas cantidades
tan sajonas y aburridas que regulaban
nuestros días precedentes que alguien seguramente
nos acusará a vos, por desacato a los relojes,
o tal vez a mí por no atarme el cordón de los zapatos.
Por lo que sea, qué nos importan los medios
o fracciones del ayer, si hoy entre ambos
entre ambos, amor mío, hemos sido plenos.
Eso es lo único que en medidas debemos contabilizar.

Ahora sí podremos despedirnos
decirnos sin temor, hasta mañana.

- ¿Será hasta mañana?
preguntará tontamente alguno de los dos.
A quién le importará saber esa distancia
cuando, con la boca pastosa por taninos
y deseos completados, alguien balbucee
instrascendentes cosas tales como
qué caluroso es este mes...

y el otro le conteste:
Es, que es diciembre...

y el otro le conteste:
Naturalmente...

Y ambos descubramos somnolientas
a las nocturnas luces de la Cuarta Este
que hace rato, también como los párpados
se nos están durmiendo.


...Naturalmente...

Geografía del Fuego



























Empieza con urgencia nuestro primer solsticio de verano.

La geografía de nuestros fuegos se incendia

un poco Huanacache, otro tanto Llankanelo.

Te sorprende mi abrazo prolongado

Diré, mirando a la ventana
mañana

será el día más largo en esto que va del año.

Tan suave como siempre,
la noche y su distancia sigilosa

está de espera por nosotros.
Como siempre

cuando llegue así de noctámbula,
te buscaré secretos
y preguntas
mordiendo en un descuido tu oreja de italiana.

- ¿Brillarán mañana las estrellas
en lo profundo de tus ojos? ¿Amanecerá con sol
el cisne delicado de tu cuello?

¿Estará la simple frescura natural

orillando sabrosa tu boca de duraznos?

Tumultuoso y norte cielo la geografía de tu cuerpo
escribe las respuestas arrastrando epitelios de zonda.

Alfarero primitivo
hago y deshago formas
intentando mariposas que refresquen efímeras
tu pecho de azahares encendidos.

Amanecés en mis brazos.
Amanezco en tus brazos abrazado

Abrazo amaneciendo las distancias que por fin
se mueren en esta mutua compañía

Se estremecen

esas cantidades que siempre te preocupan
cuando te busco las piernas
y las encuentro con mi lengua de mil fuegos
reinventando tupungatos y malales.

Urgida por tus risas, vuelan las sábanas

cristalinas sonrisas de laguna del diamante.

Extendidos humedales de huanacache a llankanelo

el aire de nuestra cama se extiende más allá de los tiempos
cuando nuestros labios alzan vuelo
enrojecidos de flamencos.

En cinturas de arena y de lagunas, de junquillo y de jarillas
amarillentos de arenas y maíces, verdes de parras y de valles
nos acostamos otro día entero
largamente longitudinales en deseos.

Anocheciendo, cada tramo acortado de horizonte
escandaliza aún más a tus codos.
Enmudece mi garganta desquiciada de palabras
pero grita tu cadera rebosante de frutales y verano.

Tus pechos tiemblan, ávidos de llanuras

Uvas totales de vendimias y melescas
las tranquilas arenas del desierto
son agitadas por el viento de las bocas.
Reverberan los escasos oasis de telteca
se encrespan las salvajes selvas púbicas
Todo este sensual territorio corporal
se reinventa a cada instante
en nuestros abrazos sin tiempo

Habrá un más tarde
sin embargo
pero en esas lejanías
la geografía de nuestros fuegos
aun se estará incendiando
cuando llegue la noche de los párpados
a tratar de encerrarnos los volcanes.

Solamente entonces dejará de pasar el tiempo

Ya no vendrá con tanta urgencia
el día más largo del solsticio de verano

Será la noche más corta en esto que va del año.








martes, 15 de diciembre de 2009

Longitud de ternura en Llankanelo

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhGCkTTVyzuqXD-sdNCHrky5tR-i9VgFQz_hcEtjBCAAuuEpV__q8a76A9yFg-FTLzBVO9YYGeB3Vh4O0Bcx8HShSsJsV5WWiBSeLIa3nnRm5wpClOpsTzbFSxFMfmQtheEJCLw0X7FxOg/s1600-h/1250203806AGUA+Y+FUEGO.jpg






Sábado, veinte de diciembre, plena madrugada.
Ya no te corre el agua por el cuerpo
ni te sonríe líquido

el verano del deseo por la cara.
Han comenzado nuevamente tus temores por el sol
tus dudas en el otoño, atrapada por la luna
en la alta montaña mendocina de Uspallata.

Apagando las mariposas de tus párpados
impulsiva, con la cercanía de esa luna
pedirás que me aleje de los atardeceres y su misterio
de las garzas y sus vuelos, su cercanía de nostalgias.

Inevitablemente sucederá, lo que siempre me sucede
cuando el agua de tu miedo, rodea a Llankanelo
y contempla desde abajo,
en vuelo rosado a los flamencos.


Quiero dejarte.
Alejarme de una vez y para siempre
de tu dolor de ser montaña
que te aquieta el movimiento
y anónima entre las uvas
detiene la vendimia de los cuerpos.

Inevitablemente sucederá también que arrepentida
viendo las toscas palabras que se caen de mi boca
pedirás con suavidad, hey, Juancarlos Sanches
no era tan lejos que decía y al decirlo
longitudes de tristeza te correrán por los párpados.

Con tus lágrimas de seda
volveré suavemente a los senderos de tu espalda
y en tu cintura a marcarte aún más suaves
ternuras de arropes y dulzuras de patayes por la boca.
También te cubriré el cuerpo
con calor de maderas de jarilla

y con lenguas como fuegos
encenderé atardeceres

sobre el cisne delicado de tu cuello.

Incendios desbocados recorrerán una a una
las latitudes de tu cuerpo desnudado.

Más tarde, después de la luna y antes que el sol
asome su calor por una esquina en la ventana
estaremos nuevamente bajo el agua
descansando de los fuegos.

Ayudaré esta vez, un tanto torpe
a que te saqués el jabón de entre los ojos
desenredarte el pelo con aloe.
También te acercaré toallas y te secaré los pechos.
Sin mirarme, no hagás trampa,
reclamarás como siempre

avergonzada en desnudeces, fingiéndote enojada.
Pero se reirán tus enojos al apartarlos con mis besos.
Así, meridianos de alegrías sonreirán con nosotros.

Ya no te lastimará entonces, la conciencia ecuatorial
de estar envuelta nuevamente en el deseo.
Que desnudos de nuestras ropas muy urbanas
nos contemplemos aún más desnudos de temores.

Ni que se enrieden inútilmente nuestras piernas
haciendo nudos que desaten lo que atan
permitiendo a las caricias suspirarnos por las caras
refrescarse con el agua, entibiarse las miradas
seguir alimentando con deseos nuestros cuerpos.

Así, latitudes de ternura nos correrán por el alma
y una parte de nosotros volverá líquida y arena
a ser parte de los tiempos en lagunas del silencio.

Con el sol y con las lunas por acá por Huanacache
por allá por Llankanelo, longitudes de más tiempos
con nosotros alzando vuelo rodeados de flamencos.

















domingo, 8 de noviembre de 2009

Un café perfecto




8 de noviembre, a una hora indefenida

He pensado en una taza de café
una palabra o dos
No sé hacer haikus, como vos
No tengo esa perfección
Pero desde hoy sabrás
que estoy escribiendo
solamente para vos

9 de noviembre, a las 21 35 de este lunes
templado y atrapado en la primavera todavía

Porque, sabés?
El tiempo de un café es necesariamente
l
a
r
g
o

según la extensión que uno le ponga a las distancias.

Por ejemplo, tener tus ojos a la vista y mirarte la mirada y que mirés la mía no tiene dimensión temporal. Y en ese espacio tiempo quieto, vos podrás no decir nada si nada querés decir, y yo tampoco preguntaré nada.
Vos, tal vez, girarás la pequeña cuchara, donde apenas una pizca de azúcar endulza suavemente la infusión spresso, y luego mirarás los pájaros, y, tal vez, con ello quieras ponerle alas a tu pensamiento y yo solamente los miraré volar libres.
Viéndote volar, diré repentinamente, hacia las moléculas de aire que te hamacan como si fueses una náyade de Las Antigua Lagunas del Huanacache: ya es 10 de noviembre en París, en Montmartre, y tu mirada interrogará desde lo alto, y yo aclararé: desde ayer abrió Le grand Café en el 4 del Boulevard des Capucines. Atiende aún en estos días festivos: " 1er novembre, 11 novembre, 14 juillet, 15 août, 25 décembre, 1er janvier, 1er mai, 8 mai, Ascension, Lundi de Pâques, Lundi de Pentecôte, Pâques, Pentecôte..."
No te rías por mi pronunciación, le puse mucha cuota de esa foneticá que creo debe llevar para sonar que algo sé del francés. No, no sé, pero imagino la pronunciación y me gusta como suena. ¿Será esa veta de romanticismo que aún me queda sobre todo cuando pienso en vos, un café y en nosotros en Montmartre?
Café en francés se dice igual que acá, salvo por la necesaria diferencia fonética. La nuestra y mendocina es adusta, seca, tan de montaña, pero la francesa es nasal, sonriente, expectante
Mi invitación de café es a la francesá




10 de noviembre, a una hora parecida y siempre desde mi casa en la 4ª Oeste

Es martes ya, vespertina hora de un martes. El martes es un día insípido. ¿Cuál será el origen de la palabra insípido? ¿Sin sal? En todo caso, quisiera decir que es un día incafeínido porque no estamos frente a frente, o costado a costado, o cualquiera de esas variantes matemáticamente predecibles de estar sentados en un café. No son muchas las posibilidades aleatorias o constantes para un café entre dos. Es decir, entre vos y yo.
Como tautológicamente ni yo ni vos estamos frente al mismo café, permitime entonces que me queje y diga que un martes así, es ni fu ni fa. También ignoro el origen del "fu ni fa". ¿Vos lo sabés? En todo caso quisiera traducir que como día de la semana, es ni principio, ni medio, ni final. Por lo tanto es ni fu ni fa.
Pero sé que es así sobre todo por tu ausencia. Me quedé esperando que vinieras, y esto, ya sabrás, no es un reclamo ni factura, ni nada que no sea una simple expresión de deseo. Es que disfruté tanto el imaginado de ayer. Y quisiera haber sabido si por tu casa a la distancia hubo magia también. Ojalá que sí, ojalá, porque Montmartre hoy, está bulliciosa y otoñal, pero solitaria. Podrías escribirme, si quisieras. Para conservar la magia, hacerlo desde la distancia del "anónimo" e intervenir en el blog.Yo sabré que vos serás vos y vos sabrás que este café virtual es sólo para nosotros dos. Hasta mañana.
P.D. Me he permitido reservar la misma mesa que ayer (esto lo hago mientras releo el afiche que promociona "un grand espectacle, Zorro, d'après le roman de Isabel Allende Mise en scène de Christopher Renshaw. Chorégraphie de Rafael Amargo. Durée : 2h10 + 20 min d'entracte.
Cette super production de ZORRO réunit comédie, ballets flamencos, chants gitans, combats à l'épée, cascades, romance et aventure, le tout rythmé par les chansons originales des Gipsy Kings. 24 artistes sur scène et 10 musiciens donnent vie à la légende de Zorro, dans une histoire complètement inédite. Le divertissement idéal !

zorroshow

zorro
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A l'affiche du sam. 7 nov. 2009 au dim. 31 jan. 2010 A partir de 109€ (selon calendrier) Adresse : les folies bergere 32 Rue Richer 75009 Paris" -

Ce'st tout. Hasta mañana



11 de noviembre, nuevamente la hora 21:35. ¿Coincidencia o una casualidad?

Me pregunto ésto con respecto a la hora en que me siento a esperarte. Las veintiuna horas con treinta y cinco minutos. Expresada así la cantidad cronológica no parece mucho, ni significa algo, más bien parece una tonta acumulación de palabras, un resumen escrito de un parte meteorológico.
Por otra parte, expresada como 21:35... me gusta menos aún, es digital, electrónica, cuantificación, número... pero si fuésemos domestícame dijo el Zorro, ¡ah!, significaría que he estado esperando ansiosamente, con mariposas en el estómago.
¿Sabés?, hacía mucho tiempo que no me acordaba de Le petit Prince... ¿Te acordás de esta parte?:

"Busco a los hombres – dijo el principito – Qué significa "domesticar" ?

- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?

- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?

- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."

- Crear lazos ?

- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...

- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado..."





12 de noviembre, desde el Gambrinus-Gran Café, en Nápoles
Escuchá: si yo te dijera desde su terraza mirando la enorme y vidriada cúpula de San Fracesco ¿Voglio prendere un caffè?, y nos dirigiéramos al cameriere para pedirlo, éste, absolutamente latino y divertido nos pediría que específicáramos de esta lista:
Caffè normale? ó
• Caffè ristretto
• Caffè lungo
• Caffè ristretto macchiato caldo
• Caffè ristretto macchiato freddo
• Caffè lungo macchiato caldo
• Caffè lungo macchiato freddo
• Caffè ristretto macchiato caldo senza schiuma
• Caffè ristretto macchiato schiumato
• Caffè normale schiumato
• Caffè normale macchiato caldo
• Caffè normale macchiato freddo
• Caffè normale macchiato caldo con un pò di latte freddo
• Caffè ristretto in tazza grande
• Caffè ristretto in tazza grande macchiato freddo/caldo
• Caffè lungo in tazza grande (macchiato caldo/freddo/con acqua calda/fredda)
• Caffè americano
• Caffè Usa
• Caffè normale con acqua calda/fredda
• Caffè normale con un cubetto di ghiaccio
• Ristretto, ristrettissimo, schiumato
• Caffè ristrettissimo con poco latte
• Caffè in vetro
• Caffè ristretto in vetro
• Caffè ristretto in vetro macchiato caldo
• Caffè ristrettissimo con tanto latte
• Caffè in vetro (macchiato caldo/freddo/con acqua calda a parte/lungo)
• Caffè in tazza fredda
• Caffè in tazza bollente
• Caffè bollente
• Caffè bollente macchiato caldissimo
• Caffè macchiato caldissimo
• Caffè in tazza grande con panna
• Caffè corretto grappa
• Caffè corretto whisky
• Caffè corretto Fernet
• Caffè corretto anice
• Caffè corretto schiuma
• Caffè ristretto in tazza fredda
• Caffè ristretto in tazza bollente
• Caffè ristrettissimo
• Espresso
• Espresso molto lungo
• Brodo nero & caffè al volo
• Espresso ristretto
• Caffè corto
• Un nero
• Caffè basso
• Caffè macchiato lungo con acqua calda a parte
• Caffè lungo molto macchiato
• Goccia di caffè con crema di latte (paperino)
• Goccia di caffè con latte senza schiuma
• Caffè marocchino
• Caffè macchiato con cacao
• Caffè doppio
• Caffè doppio ristrettissimo (con latte freddo a parte)
• Caffè doppio ristretto/lungo
• Caffè doppio macchiato caldo/freddo
• Caffè doppio ristretto (con latte freddo a parte)
• Una spremuta di brasil
• Una spremuta di arabica
• Caffè con cacao
• Caffè corretto schiuma
• Caffè con nuvoletta
• Caffè spumato
• Un brodo nero
• Una spremuta di chicchi
• Un caffè con la barba
• Un americano macchiato
• Un macchiato lungo
• Caffè alla caffeina
• Mi tiri un caffé
• Caffè super
• Caffè francese
• Caffè al volo
• Un caffè leggero"

senza alcun dubbio, si potrebbe pensare che alcuno di esse è un caffè perfetto, e tuttavia qualcosa sta mancando. . . hasta mañana


Viernes 13 de noviembre erbmeivon ed 31 senreiV

Después de todo iba a ser solamente un Café. Quizás nunca te enteraste que estaba escribiendo para vos. O quizás no te insistí lo suficiente. O quizás tu miedo pudo más que imaginarte Montmartre en otoño en la vereda del 4 Boulevard des Capucines, a las 21:35 hora de París una tardecita de noviembre. O no te guste como sonaron ese casi centenar modo de pedir un café en vedere Napole e dopo morire. O quizás los cafés cerca de la pérgola en la Peatonal, o sobre San Martín casi Alameda, o sobre cualquier vereda aquí en esta Ciudad de Mendoza que se arrima al verano tan tórrida y torpemente, que en una semana se pasa de 16 grados a 41 casi como si no tuviera importancia el cómo nos afecta la falta de agua. De hidratar las ternuras con ellas, y en la vieja máquina reluciente de acero inoxidable, sentir cómo su vapor va dejando caer el chorro espumoso sobre un pocillo de sólido blanco esmaltado. Aquí, quizás aún no te hayás olvidado, no existen tántas maneras de pedir un café como en Nápoles, ni el o la moza que nos atienda, nos sonreirá en francés al pedirle "para mí uno chico", y a veces simplemente desde la mesa el gesto inequívoco con la mano levantada. No, no hablo de los "shoppings" o "cafeterías" de mezzo lujo rápido en los hipermercados. Uf, no!. Hablo de Ese café en una vereda, donde "qué hacés tanto tiempo!!.VAMOS A TOMAR UN CAFÉ!!", o "No me digás, la puta madre, no me había enterado... ¿vamos a tomar un café?". Es decir, ese café perfecto que siempre será una excusa para el abrazo, el beso, las palabras o los silencios, las miradas cómplices, la sonrisa tenue, la algarabía pura, la puteada contra los misterios de la parka que decidió sorprendernos cuando menos lo esperábamos, porque, ALABADO sea Alá, Mahoma, Cristo o el 7º rayo violeta, o algún pueblo originario, casi siempre esa vieja puta y huesuda nos dará el guadañazo sin que alguna vez alguien pueda enterarse cuándo, hasta que es demasiado tarde, y ya nadie tenga conciencia de nada.
De aquel otro café perfecto te he hablado. Del que es único e irrepetible, y en cuyo sabor de boca llevaremos con su aroma el recuerdo de un abrazo, un beso, las palabras o los silencios, las miradas cómplices, la sonrisa tenue, la algarabía pura, la puteada contra los misterios de la parka... ese perfecto café, te habrás dado cuenta, es el del hoy, con vos, porque el mañana nunca existe hoy. Ese hoy es el de la Geografía del Fuego escrita para la suma de mujeres que constituyeron una y perfecta, pero no para el "de este día en que estamos vivos y viviendo: porque mañana nunca sabremos si vendrá, pero el hoy servirá sólo si somos dueños de todo tiempo y toda realidad. Es entonces, en este instante de preciso y sublime poder sobre la materia en el que deberemos imprescindible y urgentemente...


















sábado, 7 de noviembre de 2009

La palabra perfecta





Su boca era indefinible
pero siempre dispuesta al abordaje
un diseño naturalmente perfecto para mis labios bucaneros .
De su cuello poco podría decir salvo que era
una lánguida porción de cielo amaneciendo

Su cuello, entonces, al besarlo me llevaba directo
al horizonte de su espalda
de Jaén, batalla nazarí
al querer recorrerla
camino a su arábiga cadera .
Erguida arquitectura andaluza
tenía en su contra
el dorado de un mediterráneo esquivo y a su favor

un contemporáneo sol americano.
Rodeándola como quien pretende conocer el mundo

descubrí el equilibrio áureo de los griegos
La geometría de su cadera era pues, antigua y perfecta

Sus pechos, desnudados en este reciente noviembre,
aromaron sin embriagar la tarde de zonda
pero al beberlos entre mis labios sedientos

sentí el sabor de un torrontés del valle calchaquí
por lo tanto su intenso sabor frutado
fue también perfecto
para esa siesta
de jazmines blancos perfectamente florecidos.


Vestida solamente con su pelo ensortijado,
abundante y casi rojizo

que enmarcaba fulgurante su cabeza
habría de incendiarme romana y vestal
Pretendí defenderme atacándola con versos de Ramponi
de Tudela, de Tejada y hasta de Borges fue preciso
ya que los poetas somos incapaces de otra cosa
que darle fuego a la madera del pensamiento

Pero fue inútil
Una a una mis ardorosas palabras
fueron apagadas en la curvatura de su boca
silenciadas en la plenitud de su cadera,
abandonadas en la longitud de su espalda
tragadas por su sexo indómito y virginal
y finalmente, ya sin vocal ni consonante alguna
felizmente extenuado por su abrazo profundo
debí reconocer que ella era sin duda
la palabra singularmente perfecta

la verdadera poesía por la cual
sin usar una sola palabra
el más imaginativo poeta
había sido perfectamente derrotado



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Maestro por equivocación, jubilado de la docencia pero no de los aprendizajes, escribidor de textos y poesías, escapador cuando puedo de las alienaciones del System, prisionero de los afectos, esclavo de la honestidad, temeroso usuario de la palabra, contestatario cuando puedo y a veces quiero, especialmente vinófilo de los Rojos de Perdriel, salvo cuando "el agua brota pura y cristalina de la madre tierra", vividor consuetudinario y con suertes extraordinarias. Creo que todavía estoy vivo.En la primavera del 2.010 se me murió la poesía junto con unos cuantos pedacitos de corazón. Pero he vuelto, "cantando al sol como las cigarras", a sobrevivirme.

Así como soy

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