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viernes, 28 de noviembre de 2008

Día único e irrepetible

















"desnudo" http://www.fineartphotomagazine.com/images/galleries/issue2/slastyonoff/P01.jpg

"maiz": http://3.bp.blogspot.com/blog.eitb.jpg
"sol": 4.bp.blogspot.imagesexa.unne.jpg




Ayer quisiste saber desde hace cuánto
fue que fuimos invisibles partículas de aire
en los altos aires del Machu Pichu.

Qué cantidad de crocantes granos de maíces
tuvimos en cada tambo del Tahuantisuyo.
Cómo fue que siendo allá, en Urubamba,
extensas fibras verdes longitudinales
nos pudiéramos encontrar aquí, amarronados
en las lagunas y esteros del Lavalle siendo
convergentes dulzuras de patayes huarpes.

No lo sabías entonces, hoy te has dado cuenta
que desde siempre te ha sido imposible ponderar
en cuánta cantidad, en qué ritmo vital
hemos estado vos y yo encontrándonos.

Debo yo pedirte tranquilidad, expresar en tus palabras
que sólo es necesario saber que es ahora,
en esta precisa geografía del hoy, donde nuevamente
se está produciendo nuestro encuentro.
Y que si bien es nuestro tiempo este presente,
será el último que nos quede para amarnos
y seguir estando vivos.
En esa indemostrable presunción, creo.

Por lo tanto, vestida huanacache de raíces,
o desnudada urbana de costumbres y ropajes
tendrás que salir a encontrarte conmigo,
definitivamente, y no perderme, como siempre.
No seguir arriesgando a que sea pura suerte
intangibles líneas kármicas lo que nos encuentre
sino, el deseo sincerado de saber que desde siempre,
nadie se habrá amado tanto como nosotros.
Ni en uno solo, en aquellos tiempos de maíces
ni menos, en estos apurados días globalizados,
nadie se habrá dicho tan sinceramente ¡te quiero!
en el instante de un día cualquiera
en el momento tan único a pesar de lo universal
que será irrepetible, permanentemente.

Porque hasta el aire es finito
en los altos aires del Huancayna Picchu,
en cada rincón del Tahuantisuyo.
Y algún día se acabará el verde
de las fibras verdes del Urubamba
Y secarán faltándoles el agua
las milenarias lagunas del Lavalle huanacache.

Cuando esas finitudes nos sucedan,
y sucederán sin duda alguna,
infinitamente, aunque también indemostrable
solo quedará de nosotros
el tiempo que hayamos sido amantes.

martes, 25 de noviembre de 2008

Esquinas inservibles de las casas

i181.photobicket.com








tango7.jpg.Foto Rodrigo Cabral






En las huellas antiguas de las manos
volvés a impedirme preguntar
si será la edad
lo que nos separa en el presente,
o la senda futura de tus piernas.

Vuelve como antes,
tu natural naturalidad a explicarme
que sólo el hoy, es lo importante.
Innecesario
buscarle torpes explicaciones
al futuro del deseo.

Deseable sí,
que estén sobre la mesa nuestros cuerpos
horizontales,
sobrios de futuro,
o embriagados de epitelio.

Consiento.

Desnudos o vestidos
pero naturalmente naturales.
Eso es lo único que importa.

Esa única cantidad.

Es tan cierta esta certeza.
Tautológica.
Como imposible mensurar la entrega
cuando nos permitamos ser capaces
de disfrutar sin medidas,
el amor y las pasiones.

Inventar en carruseles
los siete sentidos sustentados.
En sabores de oliva y aceitunas,
tus arábigos pezones.

Mis labios de gitano con tu boca
en carmines de manzanos.

Por la cara
acidez de limas y verdes de limones
haciéndonos cosquillas entre los dientes.

En los oídos,
redondos caracoles de tibiezas.

Sobre la sequedad de nuestra piel
abundante en humedales
todo el sonido de los mares desatados.

Todo esto que te digo
importará solamente
cuando termine
este verano en el desierto.
Pero sobre todo,
cuando el verde de las piernas
se nos vuelvan grises
en sus andares ciudadanos
y se pierdan neutrales las miradas
en las esquinas inservibles de las casas

viernes, 25 de abril de 2008

que tan pájaros son tus pechos





Entonces, ¿no entendés

y creés que es un misterio lo que siento?

Soy yo, amor, quien lo pregunta .

¿De verás no entendés

qué es lo que yo siento?

Yo soy,

quien te ha estado queriendo

desde antes que temieras cercanía

y abundaras pretextando los contextos.

Por eso no importará

¡ jamás ¡

que tan flaco sea tu cuerpo.

Que tan pájaros son tus pechos.

Si solamente quiero…

si simplemente

pretendo desnudarte.

Pero vestirte

con mis palabras corporales.

Con mis versos llenarte

deseos en los labios.

Eso, solamente quiero.

Hacer con tu cintura

una eterna boca

de lagunas y dulzuras.

Cubrir con mis besos

tu horizonte de temores

y en pequeños poemas de ternura

escribir lo que me resta sobre tu cuerpo

con otra clase de palabras y de gestos.

Eso, solamente quiero.

Ya ves, no es ningún misterio

lo que pienso.




jueves, 20 de marzo de 2008

Con tu corazón sobre la espalda





Un débil sol matinal brilla en mi patio

de roja baldosa españolada.

En presuntuoso recibimiento

mis brazos extendidos le dicen a los tuyos:

has llegado por fin hasta la casa.


Esta declaración te produce

longitudes de horizonte,

equidistancia de temores.


Temblando seguirás estando un mediodía

Uno de esos urbanos cotidianos

cuando las dudas te vuelven a suceder.

Geográficamente frontal a tus ojos

el sol de los míos te sigue quemando

intensamente la mirada.


Tus párpados

cuidándose de la fuerte resolana.



Una lenta y extenuante media tarde

tendrán dos distancias

las distancias de tus pasos.

Informalmente sensual con tu jean adolescente

la camisa blanca anudada a la cintura

pero, como siempre, apresurada de vecinos,

entrarás sigilosa

por el largo pasillo

que antecede a los jazmines.


¿ Estarás suspirando por amarme?


¿Querrás besarme debajo de las parras?


Pero, no.

No, que no, dirás retrocediendo.

Que no venís a encontrarme.

Solo a traerme noticias de tus miedos,

negándome los labios,

conteniendo tu deseo de besarme.


Con el tiempo que pasa, sin estar pasando

a la exacta medianoche

de la noche siguiente

-será una más de estas noches de febrero

en que los temores te siguen abrumando-

escaparás de mis besos.

Fugando de mi abrazo buscarás refugio

en la alta montaña de Uspallata.


Allá, en esas alturas, antes del amanecer

entre el sol y la penumbra

caerás,

irremediablemente meridional y fatigada

con tu corazón sobre la espalda.

domingo, 2 de marzo de 2008

Geografía del Fuego

anadiez454.files.wordpress.com/2007/09/fuego1.jpg







Impaciente, temporal, llega el día anterior

a nuestro primer solsticio de verano.


Alumbra fuego

el horizonte geográfico de mis dedos.


Un poco Huanacache, otro tanto Llankanelo

te sorprende mi abrazo prolongado.


Diré,

mirando a la ventana

- mañana será el día más largo,

en esto que va del año-


Tan suave como siempre

la oscuridad

y su distancia sigilosa

estarán de espera por nosotros.

Como siempre, cuando llegue así la noche

te buscaré secretos

y preguntas

mordiendo en un descuido,

tu oreja de italiana.



-¿Brillarán mañana las estrellas

en lo profundo de tus ojos?

-¿Amanecerá con sol

el cisne delicado de tu cuello?


-¿Cuánto tiempo estará la simple frescura natural

orillando sabrosa

tu boca de duraznos?


-Imposible saberlo anticipado- afirmás

mientras yo, alfarero primitivo

hago y deshago formas

en la dulce geografía de tu cuerpo .


Tu pelo, tumultuoso y norte cielo

arrastra epitelios de zonda.


Vuelan

efímeras mariposas

desde tus pequeños pechos de azahares.



La noche, un racimo maduro

se va desgranando con urgencias...



Amanecés en mis brazos.

Amanezco en tus brazos abrazado.

Abrazo amaneciendo las distancias

que por fin

se mueren en nuestra mutua compañía

cuando te busco las piernas y las encuentro

con mis manos de fuegos

reinventando tupungatos y malales.

Urgida por tus risas vuelan las sábanas

cristalinas sonrisas de laguna del diamante.

El aire de nuestra cama

se extiende en tórridos secanos

cuando nuestros labios alzan vuelo

enrojecidos de flamencos.


En cinturas de arena y de lagunas,

de junquillo y de jarillas,

amarillentos de arenas y maíces

verdes de parras y de valles,

nos acostaremos otro día entero,

todavía

largamente longitudinales en deseos.


Cada tramo acortado de horizonte

escandalizará aún más a tus codos.

Enmudecerá mi garganta

desquiciada de palabras

pero hablará tu cadera

rebosante de frutales y verano.


Tus pechos tiemblan, ávidos de llanuras.


Las horas pasan

y llega otra cosecha.

Uvas totales de vendimias y melescas

las tranquilas arenas del desierto

son agitadas por el viento de las bocas.

Reverberan los escasos oasis de telteca

se encrespan las salvajes selvas púbicas.

Todo este sensual territorio corporal

se reinventa a cada instante

en nuestros abrazos sin tiempo.


Habrá un más tarde,

sin embargo.

Pero en esas lejanías

la geografía de nuestros fuegos

aun se estará incendiando

cuando llegue la noche de los párpados

a tratar de encerrarnos los volcanes.


Solamente entonces

dejará de pasar el tiempo.


Ya no vendrá con tanta urgencia

el día más largo en el solsticio de verano.


Habremos pasado

con su fuego y sin distancias

la noche más corta

en esto que va del año.








































































Datos personales

Mi foto
Maestro por equivocación, jubilado de la docencia pero no de los aprendizajes, escribidor de textos y poesías, escapador cuando puedo de las alienaciones del System, prisionero de los afectos, esclavo de la honestidad, temeroso usuario de la palabra, contestatario cuando puedo y a veces quiero, especialmente vinófilo de los Rojos de Perdriel, salvo cuando "el agua brota pura y cristalina de la madre tierra", vividor consuetudinario y con suertes extraordinarias. Creo que todavía estoy vivo.En la primavera del 2.010 se me murió la poesía junto con unos cuantos pedacitos de corazón. Pero he vuelto, "cantando al sol como las cigarras", a sobrevivirme.

Así como soy

Así como soy