sábado, 24 de abril de 2010

aura



1) Ya sabrás que éste "post", es por vos.

Sólo espero que aparezcas,
que salgas de ese nada etéreo y te manifiestes,
con tu sonrisa y esa dulce femineidad
que salta desde las aguas del lago
y llegan cálidas hasta la montaña donde vivo

Te he conocido antes, mucho antes que vos fueras de alguien
la esposa, la amante, la amiga que en secreto es visitada
por un sueño, el temblor adolescente
la pasión en secreto por quien te escribe en poesías
cantos a las vidas que tuviste
y que tal vez nunca tendrás
pero que seguís soñando, tranquila, intranquila
en sueño y en esa esquina,donde parecés encontrarte
dubitativa, pero segura de merecerlo

Aunque sea un secreto
aunque nadie más que yo lo sepa
aunque la noche nos cierre la noche de los párpados
y nos acostemos a seguir soñando
que el encontrarnos es posible, allá en tu tierra de lagos
aquí, en las alturas de mi montaña


2) Apenas veinticuatro horas
y ya me has domesticado
¿cómo puede ser eso posible
a tres mil kilómetros de distancia?
¿Será tu risa, que no he escuchado?
Debe ser el contorno de tu cintura
que no he abrazado.
¿O será que viajaste sin viajar
y por un breve instante me diste a beber
de tus pechos desnudados?

¿Permitirás que en esta noche de domingo
me acerque hasta tu almohada
y en un vuelo de palabras
te deje un breve beso
en la sonrisa de tu mirada?

Despierta
por un breve instante
despierta

soy yo
apenas un poeta trasnochado


Al atardecer de este martes veintisiete de abril, tibio, otoñal y mendocino


Estoy melancólico, hoy. Quizás porque este trabajo de tiempo completo en que completamente soy optimista, a veces tiene sus feriados o sus días no laborables.
Las reivindicaciones laborales empezadas desde los viejos tiempos en que lo anarquistas llegaron desde europa hacia fines del SXIX y principios del XX y que fueron logradas en luchas incansables por aquellos obreros revolucionarios y luego organizaciones diversas, conquistas que aún hoy perduran, dejaron sin embargo un hueco lamentable. No cubrieron a todos los trabajadores. Y yo, soy poeta, un trabajador de la palabra, de ordinario optimista de tiempo completo. Explico, o al menos trato: como dice mi hermano en las palabras Luciano Ortega, a "nosotros lo poetas nos duelen los fantasmas"...quizás porque "desde niños lloramos por todos los rinciones, con lágrimas tensas y pesadas , porque el día nos acuchilla el cuerpo y el corazón nos late a contrapecho, a contra marcha,destemplado de sistoles y diástoles, porque el mundo nos cuesta y conmociona, y no nos gusta el hambre, ni la tosca navaja, ni el ominoso espanto ausente de caricias". Piense usted, la dueña de ese aura que descubrí de casualidad, y que causalmente tambien usted vislumbró en la mía, si no es terrible esta parte del poema de Luciano: "el ominoso espanto ausente de caricias..." Dice varias cosas más mi hermano poeta, pero hoy, esta tarde, justo hoy, recién , hace apenas un instante, mi corazón se puso en huelga. Claro, usted no sabe nada de mi corazón, tal vez maña o pasado cometa una infidencia y le transcriba un escrito, un libelo, una atronadora protesta que el muy corazón hizo contra mí hace ya algunos años, cuando de repente me acusó de "malos tratos, de amar en demasía y sin descanso..." y otros epítetos irreproducibles en lo que fue el primero y más ostensible lok out cardíaco del que yo tuviera memoria, calcule usted que hasta me acusó de "contubernio con la prosa y poligamia con las rosas"!!! No se puede creer lo que los rojos han conseguido en estos años de subversivas protestas cardíacas cada vez que una mujer se ha permitido acariciarme con ternuras que, claro, como a él lo hacían poner colorado, pero no nos deviemos del tema. Este post, no debe ser político, ni dar lugar a otras explicaciones que no sean las propias y mías, solamente mías, así es que, quisiera pedirle, rogarle suplicarle, no me avergüeza sentirme así en este estado de súplica, yo de ordinario, valentón y engreído militante de la sonrisa
¿Querría precisamente alegrarme y adjuntarme algunas de esas nuevas imágenes que han aparecido en sus niks? Créame que en las tres que he visto, su sonrisa serviría claramente para declarar día laborable a mis feriados.
Un abrazón de alma
Osvaldo
P:D:
Sí ya lo sé, puede usted adjuntarlas a mi correo, ese que usted ya conoce, donde até la cinta amarilla( soy egoísta, no quiero que nadie más se entere)
pero tambien y en paralelo, puede usted escribirme a este blog, y elija una identidad anónima, que no le quepa la menos duda, yo sabré, por como me cambie el ánimo , que ha sido usted
Atte:







4) Miércoles 28 de abril.

- Sras. y Sres. Integrantes del Más Alto Tribunal del país donde vive mi recepcionador, un pretendido poeta trabajador de la palabra y de otros oficios declarados que por el momento, afortunadamente! no será menester traer a colación porque con el primero dellos ya es más que suficiente para la declaración que en éste momento quien suscribe desea realizar.
Estimadas Usías: nótese que desde el primer momento estoy utilizando el género, que es , de suyo, el motivo principal que a renglón siguiente someto a vuestra distinguida consideración:

Yo, Corazón Libre , en pleno uso de mis facultades e Institutos Superiores, de los que he trajinado y por demás fatigado a las instancias de quien se cree mi dueño y muy suelto de cuerpo habitualmen anda diciendo "mi" corazón ésto, "mi corazón" lo otro y así,... qué les parece? ¿Pero podrían Vuestra Gracias decirme en qué apartado o renglón preciso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos está escrito que ser humano alguno tiene el derecho de decir "mi" corazón" Ah?, Busquen y rebusquen, y verán que lo que aquí estoy planteando es así nomás y no es menos la cuestión. El tupé, la arrogancia,la obstinación del señor Osvaldo en utilizar este pronombre posesivo, así creo que se llama esta cosa del "mí" , que si no es pronombre de seguro es bien posesivo, que es lo que realmente importa

- (Usías y Usíos) Señor Ujier, para que le aclare al declarante que en función del tiempo disponible que esta Corte tiene, sería prudente que aportara u aportase, adelantara u adelantase alguna prueba, documento escrito, e-mail, foto web, grabación de voz, canción inédita u édita, con débito u sin él u ella, en fin, para ser nos, asimismo breves y brevas...¡NO SE RÍA EL DECLARANTE Y MUCHO MENOS EL UJIER!!!!
-(Ujier Y Declarante, al unísono) -Disculpen, Usías
-( Usías)-Disculpa aceptada, que por secretaría se tome nota, fotografí u grabe,
-(Ujier)- Grabe, Usías, no es con v corta?
-(Usías)- No señor!, graba de grabar, registar en cinta magnetofónica, MP3, Pent Drive, Cí Di u casette, etc.Entendió?
-(Ujier) - Entendí
-( Ujier, al declarante)- Entendió el declarante?
-(Corazón, poniéndose colorado)- Enmtendí, Usías y Usíos.
-( Usíasy Usíos)- Y bien?
-(Corazón) que por Secretaría Tutelar se proceda a bajar de Internet un libelo publicado bajo el pomposo título de " Sucedió en Julio "
-(Usías)- Secretaría, procedan
-(Sec) Procedemos, se transcribe, textual

"""""Sucedió en julio.
Esta semana, para ser más preciso.
Cuanto te vi entre los puestos de flores de La Alameda, me enamoré de vos en un instante. Pero a mi corazón le provoqué un vuelco tan grande, que el músculo, sereno palpitante hasta ese entonces, se me cayó del pecho y huyó despavorido por la calle, preso de gran agitación.
A riesgo de morirme, aunque molesto por tan repentino capricho, salí tras él esquivando rosas, crisantemos y amapolas, claveles, transeúntes y floristas.
Conseguí alcanzarlo, poco antes que intentara ahogarse en una fuente para pájaros.
Allí, imperativo, lo detuve. Lo conminé a que volviera. Le exigí que retornara presto a su lugar de costumbre. Le expliqué que no por conocido, su latido me era prescindible. Y otras razones que me parecieron válidas, todas, totalmente lógicas.
Pero no hubo caso, se negaba a obedecer y yo, cansado de la dialéctica polémica, fui subiendo de tono y creo que hasta llegué a amenazarlo con algo, pues repentinamente salió como disparado hacia el centro, y, claro está, yo tras él.
Demás está decir que iba haciendo el ridículo, pues lo corría con mi mano derecha tratando de ocultar el hueco que había dejado en mi pecho, para que la gente no me preguntara porqué mi corazón me abandonaba, y menos aún de semejante manera.
Llegando a Garibaldi y San Martín, conseguí alcanzarlo, pero me eludió con sorprendente habilidad, se subió a uno de los semáforos cuya luz le guiñaba luces cómplices y desde allí, no casualmente, comenzó a increparme mientras se detenían los vehículos y sonaban atronadoras las bocinas de los conductores apresurados de siempre.

Una pequeña muchedumbre se juntó de inmediato, preguntando los de más atrás a los de más adelante
-¿Qué sucede, qué pasó, usted lo vio, cuándo y cómo empezó todo?. Los policías vigilantes del sentimiento, como siempre interrogaban
-¿De quién es ese corazón sospechosamente colorado que diatriba?
Algunos estúpidos abstractos se sumaron opinando
-¡Como siempre alguien haciendo nada!
- ¡Puras manifestaciones, nadie quiere trabajar, imagínense, hasta los bobos hacen huelga en este mes!
- Ahá- añadió el policía complaciente: éstas, son cosas de temer!
- Ay, Paquita, que nos quedará por ver- agregó una viejita a su vecina, con los bolsos de las compras en la mano, al tiempo que resonaba claramente un
- ¡Mujeriego empedernidoo! - gritado por mi envalentonado corazón que me señalaba más rojo de bronca que por la costumbre.
- Me das malos tratos. Tomás vino. Escribís poesías... ¡amás en demasía y sin descanso!. Pretendés meter en mí todas las nostalgias de Anabel y de Mariela, de Gilda como de Silvia…y no sigo enumerando porque esta lista se sigue agrandando, y ahora encima hasta soñando con una inexistente Nahira. Euuu, che, nop, ya es demasiado, ya no estoy para estos trotes... ¡Qué se yo cuántas cosas más me dijo… si hasta terminó por acusarme de contubernio con la prosa y poligamia con las rosas!
Y la gente anónima creciendo en número, y yo mirando para otro lado, y ya llegaron de los diarios, el multimedio de las radios y hasta los bomberos voluntarios...
Debí haber imaginado que no resultaría común que un corazón se encaramase a un semáforo a despotricar contra su dueño, así es que cuando más de una vecina solterona y envidiosa de amapolas comenzó a solidarizar con él, mi corazón, a voz en cuore, me lanzó desde la esquina, entusiasmado por tan inesperado como efectivo apoyo, su tremendo ultimátum.
-¡O yoo...! - me gritó con su voz temblorosa de actor aficionado - o vos y tus mujeres, el vino, las rosas y la prosa.

Es cierto. Interiormente me identifiqué con lo franca y decidida de su actitud subversiva. Pero no obstante, con la cabeza en alto y una sonrisa a flor de labios que en ese momento de euforia sé que él no entendería, me alejé sin contestarle camino de retorno a la Alameda, soñando nuevamente en rosas, crisantemos, amapolas y claveles, y esquivando transeúntes cada vez más apresurados.
A unas cuadras de distancia, poco antes de volver a encontrarte, me di vuelta y lo miré. Ya estaba sentado en el tierno regazo de una joven periodista, repitiendo su historia, mucho mas calmado, nuevamente enternecido, de nuevo rojo y palpitante, y tontamente enamorado otra vez, como yo me imaginaba.

Si te cuento todo esto, Muchacha de Julio, es porque desde ahora deberemos apretarnos juntos, muy juntos, para que pueda compartir tu corazón. El mío quizás retorne, nostalgioso, por la primavera. Mientras tanto, por favor apretame fuerte. Muy fuerte.
Mendoza es fría en julio, y yo estoy sin corazón.

OsValdo Tramontina
de Los Estados Generales del Corazón"""""


-(Usías)- Dada la extensión de la prueba que por Secretaría Tutelar acaba (acaba es con b alta, señorita) de entrar, esta Corte declara un cuarto intermedio
-( corazón) Peero, peero-
-Usías u Usíos) Sin peros ni peras Y BASTE YA DE REIRSE A HURTADILLAS, EL UJIER Y LAS SECRETARIAS!!!, esta corte entra en receso hasta mañana, a la misma hora. Suscríbase, fírmese, dése al Registro Notarial General, publíquese en el blog Antiguosoles, y chau!
















miércoles, 24 de marzo de 2010

memoria



La vida es eterna en cinco minutos, cantaba Víctor Jara cuando nos cantaba a nosotros sin conocernos. Así fueron los cinco minutos con Mariela cuando amanecía 1.973. Así fueron cinco minutos con María de Los Mares en 1.974, y así de felices pasaron los cinco minutos cuando a María Ave y a mí nos pasó el 1.975. Luego llegó ese absurdo julio de 1.977 pensando un adónde ir con los dos pasajes en tren, comprados para intentar escaparle a las putas amapolas de plomo. ¿Qué sentido tenía que yo encarase para el sur o para el norte, si sólo podría escaparme sólo? Por eso aún sigo dando vueltas a la misma manzana, con esos pasajes abiertos en el corazón Una cuadra para Mariela. Seguir. Una cuadra para María de Los Mares. Seguir. Una cuadra para María Ave y el ¡ ALTO!, impostergable y anónimo que ordena la proclama militar Y yo recuerdo.
Ella le cantaba desnuda a la luna y a los pájaros, cuando los monstruos de la noche sorprendieron su inocencia envolviéndola en la sombra mortal de una capucha. Ni tiempo tuvo de proteger sus piernas con vaqueros gastados cuando la metieron de prepo en aquel falcon verde. Habían venido a robarle hasta el mismo grito, buscándole el habla con urgencias demenciales. Los ladrones de palabras querían nombres, una calle, una ciudad, un puerto, una habitación donde encontrarnos a nosotros, los que éramos sus ojos, sus labios, sus ojos y mirada.
- ¡Hablá!. Interrogaban las bocas de sombras a golpes de manos engarfiadas, uñas sucias y afiladas.
- Hablá - exigía cada golpe de furia enceguecida. Pero vos, callada . Nunca se te escaparía un nombre, una calle, una ciudad, un puerto, sola en esa habitación de pared descascarada, donde sólo están tus gritos y el silencio enclaustrando el sol y los sentidos. Piel de aceituna. Regia carne. Flacos huesos opuestos a la sucia suela de los borceguíes engrasados. Músculos perversos que te infectan la cintura. Garras enguantadas que te hurgan las entrañas, y una sola carcajada
- ¡No sea caso que esta puta todavía esté embarazada!.
Vos pensabas ¿Dónde están el sol y la luna, las hierbas y los árboles? ¿Dónde los pájaros? ¿Y las nubes? ¿Y el amanecer en la montaña, y aquel río de agua clara? Sólo paredes y ninguna ventana contestaban. Sólo hierro, sólo el frío piso de cemento, sólo cables y voltaje, sólo golpes y silencio, y tu mansa estirpe huarpe que yergue una sonrisa denunciando.
- ¡Bajá la cabeza mierda! – Te insultan con desprecio. Y azotan tu cuerpo, pero no se calman. Y beben de tu sangre, pero no se sacian. Y siguen tercas, tus piernas apretadas. Y siguen callados, tus labios de durazno. Cuanto mayor es tu silencio, más los envenena el rumor de tus cabellos, la suavidad de tu vientre, la ternura de tu boca, esa boca, que sigue obstinada en no decir una sola palabra. Sólo insultos, sólo golpes, sólo sangre en esa eterna pared descascarada.
¿Dónde fue que te llevaron? ¿En aquella casa, casi común como tantas otras casas sobre la Boulogne Sur Mer? ¿Es la casa de San Martín en Francia? No, es la casa de un vulgar sudaca formado en la Escuela de las Infamias allá en américa. ¿Fue más allá de la coqueta avenida rodeada por el mismo parque de enamorados donde te reías conmigo? ¿ O más arriba entre los cerros donde aún vuelan los aviones de la muerte y antes tus pechos de pájaros volaban libres con los cóndores? Todavía no se si fue más allá o más acá. Cuesta la distancia de creer que nunca nadie vio nada. Que fue tan cerca del zoológico donde estos animales humanos se reclaman un pedazo, un trofeo, una libra de tu carne atormentada
- Dénlen máquina - ordena alguien como si nada - Esta mierdita todavía patalea - carcajea otro, subiéndose los pantalones, y otro alguien carajea en lenguaje cuartelero, mientras tironea de los dientes de tu boca y otro alguien te arranca el vello entre las piernas. Y eso fue ayer, y eso es hoy, y no se se sabe si es de mañana o es de noche, pero tantos siguen abriendo tus rodillas que quisieran seguir apretadas.
- Dale mierdita, si vos ya estás acostumbrada – dicen los alientos putrefactos que te escupen en la cara. Envilecidos y como si nada, todos siguen sobre tu cintura y el cuello, y la suave curva de tu espalda. Una y otra vez, orgullosa, pequeña y trémula, amapola de todos tus pétalos deshojada. Una y otra vez enfrentándolos con débiles, pequeñas, imperceptibles espinas que apenas rasguñan los rostros sin rostro de las caras asesinas. Mientras tanto pasa el tiempo pasando sin saber si está pasando. Si alguien vendrá para explicarte, si
- ¿Dónde estás, mamá? ¿Qué pasa con el tiempo?
- Pasa sin estar pasando niña. Sólo descansa. Mirá qué mullida está la cama de suaves plumas blancas.
- Pero Madre, si es el frío piso de cemento.
- Hija, bebe del agua fresca y clara
- Pero Madre, si es mi sangre que se seca, sobre el borde de la pared descascarada. - ¿Y qué pasa con el Sol ?
- Todavía hace sol mi niña chica.
Sol entre los soles encendidos por el cielo de Mendoza son tus ojos menos azules cada vez bajo los párpados, hinchados por los golpes. Encima de tu mirada un trapo sucio hace más negro el cielo de la noche. Debajo de la capucha negra aturde el silencio. Un alarido.
- ¿Alguien grita, madre?- dice tu boca hinchada, que sigue obstinada, ausente de palabras.
-¿Mamá, ya es la hora de salir para la escuela?
- Sí, mi niña chica, aquí está tu té, y este pan con mermelada. Otro alarido y el corazón que se te escapa enloquecido y un médico policial que te revisa con la cara destapada
- Che, si no paran con la máquina se les queda.
- ¿Entonces ya es la hora por fin, de partir para escuela? Débil piel, débil carne, débiles huesos opuestos a la sucia suela de las botas, a las negras garras enguantadas que por fin dejan de hurgarte las entrañas. Sólo acero. Solo voltajes y metal, y tu cintura desnudada
- ¿Dónde estás, Juan? ¿Y el sol y la luna, las hierbas y los árboles? ¿Dónde los pájaros, y las nubes, el río de Los Molles, y la montaña en Poterillos? Solo este agujero entre las piedras de Las Lajas, hecho de noche y sin testigos que se traga las palabras, y los gritos de tu boca sin un nombre que recuerde al menos el valor de tu silencio.
Eran apenas diecisiete años, de esta Mariela, o Juana, o Jaquelina, compañera, o camarada, o simple estudiante secundaria... Casi nada y era todo. Solamente una mujer pequeña, de cabello suelto al viento, por las calles de Mendoza, batallando contra las plazas de cemento, y amapolas en el pecho, y rosada de cintura, y amapolas en el pelo, y amapolas en el trigo dorados por el sol de esta Mendoza que a veces se me olvida que te olvida por un día, por un año, y ya pasaron treinta y mientras tanto se nos pasó el tiempo. Pasando sin saber se nos estuvo pasando si alguien vendrá para explicarnos, si
-¿Dónde estás mamá, qué pasó con nuestro tiempo?
- Pasó sin estar pasando niña, sólo descansa, mirá qué mullida está tu almohada de suaves plumas blancas.

Nada de aquello ha quedado en este año que me pasa. Ni mi casa, ni la tuya, ni las amapolas que te compraba en la vieja alameda, ahora desecada. Sólo mujeres de pañuelos blancos, que aun te siguen buscando.
Habrá un día, sin embargo, un día habrá, en que vendremos a nombrarte con los otro hijos que tuvimos, aquellos que aún viven de tu sol, con tu sonrisa entre las hierbas y los árboles del parque, los que vuelan como pájaros, sobre el valle de Los Molles, sobre cada uno de los ríos de agua clara, y en Potrerillos, en aquella la montaña de suave nieve blanca. En algún lugar cuando te encuentren, en ese lugar donde los pájaros de tus pechos dejaron de volar, y los soles ya no están, pero donde el agua será siempre fresca y clara.
Pero será sin olvido ni perdones, alumbrados con la luz de tu memoria. Así será, cuando te encuentren, cada marzo 24, cada marzo, abril o mayo silenciados, cada julio con vos y con la Eva. Y en setiembre, en cada primavera, porque si no yo, alguien vendrá a recordarte la palabra y a ponerte flores en el pelo y más flores en el cielo cuando descubramos en qué tierra sin un nombre te enterraron. Entonces podrá ser, será entonces que cantemos con el tuyo los otros treinta mil y un nombres .
Ahora debo irme, Maria Ave, nombre de pájaro, compañera o camarada, o simple estudiante secundaria. Dejaré por hoy esta memoria que me fatiga, pero sólo por hoy.
Seguramente mañana, con otros más que todavía nos acompañan, te diremos hasta la victoria y siempre, por tu vida y tu memoria Ave, Mariela o Juana, Carmen o Jaquelina, compañera o camarada, o solamente mujer, o simplemente amada. Qué importa cómo te nombre, si te nombro con tu nombre junto con todos los nombres de los hombres que fueron Marios, Juanes o Joaquines y en estos eternos cinco minutos de una carta, una canción, una palabra, los sigamos recordando a todos, desde hace treinta y cinco años sin olvido ni perdones.

martes, 23 de marzo de 2010

Apenas el otoño


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Apenas tu silueta de mujer se recorta en la ventana,
me asaltan las dudas acerca del otoño.
El otoño, acá, en el sur, acaba de empezar.
Tu curva de femineidad, naturalmente desnuda,
me interroga desde el marco, desde marzo,
desde el otoño que acaba de empezar.

Sin contestar a mis manos, las letras de tu carta
quedan flotando en el alféizar.
El alféizar es andaluz, gitano,de alhambra o de granada
y como tu cintura y tu cuello, y tu largo cabello negro
apenas una silueta, una sombra que resplandece.

Luego, apenas un resplandor
un giro, una sombra recortada sobre la ventana
y tu rostro que sonríe hacia mis manos.

Y sin embargo el otoño, ni andaluz,
ni gitano, ni de alhambra o granadino
apenas otoño,languidece sobre el alféizar.







domingo, 27 de diciembre de 2009

Leves mariposas















Nos encontramos sobre el borde alto del desierto

en las últimas fincas con riego artificial.
Sacudió la latitud una intensa mirada
seguida de una sonrisa, frágil y longitudinal.

Sin decirnos nada nos enredarnos las manos


Estuvo el secreto sutil entre los labios

al decirnos sin hablarlo, un te quiero mucho,
el primer recuerdo de un te quiero tanto.

Pero antes, mucho antes de este encuentro no casual
nuestro tiempo ya arrastraba milenios de sonrisas.
Nuestra memoria líquida ya había empezado a latir
en las claras aguas de los ríos de montaña
que llenaban Llankanelo y Huanacaches.

Estuvieron por allí las vidas previas
y nosotros, enredándonos los cuerpos.

Pensábamos hijos.
Los tuvimos con los deseos
aunque fuéramos en aquel pasado
leves mariposas volando temblequeantes
inexpertos en antiguos sexos y viñedos.

Esto que te escribo
es parte de lo que recuerdo
de aquellas sutiles geografías
de aquellas primeras veces,
antes de este hoy de hoy
en que en cuerpo humano
de nuevo volvemos a habitarnos.






Aire encendiéndose de fuegos

La señorita amordazada- Miguel O.Menassa http://3.bp.blogspot.com/la+se%C3%B1orita+amordazada.jpg









Geográficos y sensuales
habíamos sido siempre
contrapuestos complementos

Ayer
aire encendiéndose de fuegos
sedientos y desérticos.

Humedales que se extinguen


Explosiones de volcanes


Tranquilas balsas de totora

navegando huanacaches.

Líquidos rientes de verano

desgajando los glaciares

Apaciguado invierno en el cauce de los ríos.


Temores de agua

en su encuentro con las llamas

Tierras desesperadas

esperando que las nutra el agua.

Hoy
territorio de suaves clorofilas
químicas latiendo en los ramajes verdes
fragancias doradas de estrellas
y de ellas parte mineral
de las constelaciones y elementos

Mañana
seguiremos estando geográficos y epiteliales
en las invisibles esencias moleculares
que dieron origen a soles y galaxias, las lunas y sus planetas
la infinita complejidad del universo...
pero también la simple mirada en el ojo de los niños.







Arena, fuego, aire o mar

http://3.bp.blogspot.com/MarSensual.jpg









De antillas verdes procedíamos insulares
aunque hoy estemos poblados de desiertos.
Siendo un poco arena y otro tanto río
en lagunas de los huarpes
hemos vuelto aquí para encontrarnos.
En la punta de los dedos nos veníamos trayendo
desde aquellos viejos tiempos que te cuento.

Desde aquel lejano entonces
una parte molecular de los antiguos cuerpos
alguna vez fue parte de nosotros y nosotros
parte hermana de las tierras y del aire
del agua y de los fuegos, maíces y lagunas.

Así como te digo fue que fuimos lunas
amarillos soles, verdes jarillales
delgados junquillos
pequeños granos de tierra
invisibles moléculas de agua

En cualquiera de los reinos que estuvimos
siempre unidos fuimos uno con el otro.
Vos y yo, mineral o vegetal, pero siempre juntos

Y ya de humanos nuestros cuerpos...
¡Ah, pero ya de humanos nuestros cuerpos...!
Mis brazos siempre te habrán cercado la cadera
casualmente azteca por Tenochtitlan
simplemente lagunera, por Llankanelo y Huanacache

Pero juntos, siempre juntos, arena y fuego
aire o mar, como siempre, allá o acá
habrán estado, estuvieron siempre
los lazos de mis dedos
anudando deseos sobre el costado de tu cuerpo.








De lunas y en soles embriagados

"últimos rayos de sol" -http://1.bp.blogspot.com/antonia-ferrer-campos-artwork-large-70466.jpg






Se que un día las pasajeras circunstancias
los imprecindibles contextos que ahora
tanto te preocupan urgiéndote distancias
querrán impedirnos brindar por las vidas
que madurando frutas hicieron niñas nuestras manos
y viñedos nuestros cuerpos.

Aquello que te digo nos puede suceder
en el presente de un día cualquiera.

La próxima semana.


En la hora infinita que pasó esta mañana.


En este preciso segundo que estamos viviendo.


Sabremos, intangiblemente sabremos

que de aquellas uvas y viñedos
habíamos heredado los sabores
los mordiscos y caricias
los pétalos y las risas
la mañana, una tarde
y los quizás...

Cuando eso nos suceda deberemos vivir ese día
sonriendo junto a las bocas.
Bebernos el ahora y los después
los meses, semanas, todos los días precedentes
y los futuros de luctuoso proceder certificante.

Así, todo el tiempo de los tiempos
estará contenido en ese momento tan único
que estaremos existiendo y por el cual
con el oído puesto vertical
sobre el vientre de la tierra
nuestros ojos ya no mirarán
las eternas longitudes horizontales del mar.

Agradeceremos la arena del desierto
que hizo laguna con nosotros.
El te quiero profundo de aquel jueves
veintisiete de noviembre
imaginado para siempre
aunque pudo durar tan sólo un día
unas pocas horas compartidas.

Ese día, si nos sucediera ese día
en que el día estaría terminando
y las sombras de la noche
nos abrazaran con sus pesares
más que el amor mismo
del sol que nos tuvimos, igual
querré brindar por un próximo encuentro.

Pero más por el de este día
que estamos vivos y viviendo
porque el del mañana, ese
no sabremos si vendrá y así pensaremos
en que somos dueños de todo tiempo.

Imaginaremos que somos dueños de toda realidad.


En ese instante preciso

sublime poder sobre la materia
deberemos imprescindible y urgentemente
continuarnos el amor y los deseos.

Habremos aprendido lo importante de vivir
sin desperdiciar una sola caricia
recuperado el lenguaje de los gestos
y en un abrazo profundo
de lunas y en soles embriagados
en silencio o a los gritos
reescribiremos cada letra de la piel
cada sílaba de los cuerpos
eliminando sin dolor,
las pasajeras circunstancias
los prescindibles contextos.









Datos personales

Mi foto
Maestro por equivocación, jubilado de la docencia pero no de los aprendizajes, escribidor de textos y poesías, escapador cuando puedo de las alienaciones del System, prisionero de los afectos, esclavo de la honestidad, temeroso usuario de la palabra, contestatario cuando puedo y a veces quiero, especialmente vinófilo de los Rojos de Perdriel, salvo cuando "el agua brota pura y cristalina de la madre tierra", vividor consuetudinario y con suertes extraordinarias. Creo que todavía estoy vivo.En la primavera del 2.010 se me murió la poesía junto con unos cuantos pedacitos de corazón. Pero he vuelto, "cantando al sol como las cigarras", a sobrevivirme.

Así como soy

Así como soy